
No recuerdo ya el inicio de la singladura y reconocerlo me desconsuela. "Mi patria son mis recuerdos" lei cuando comenzó a encanecer mi cabello; y asentí con un regusto agridulce. ¡Cuántas historias y rostros se ha comido el tiempo!
Era tan joven que aún hoy me sonroja su ingenuidad; era tan joven que todavía hoy me asombra su fuerza. Pero era yo: entrando en el sexo, abriendo el saber, ocupando el espacio breve de un aula. Trilogía inconexa de una vida que no deseo revisitar en días donde las sombras comienzan a extenderse tras tu espalda.
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